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Formación docente: Consejos pedagógicos

¿El cuaderno de comunicaciones es un caleidoscopio?

Teresa Punta

Sobre el consejo

El caleidoscopio… un puñado de vidriecitos de colores y tres espejos, formando figuras muy, muy bellas. ¿Cuántas combinaciones podemos lograr con nuestro movimiento? ¿Cómo puede, nuestra mano, con mayor velocidad o más calma, lograr nuevos y sorprendentes dibujos? ¿Cuánto tiempo necesitaríamos para ver todas las figuras que se pueden formar?

Los océanos se secarían y las cadenas montañosas desaparecerían antes de que nosotros pudiéramos acabar de ver todos los dibujos posibles de formarse y que de forma tan maravillosa se encierran en nuestro  pequeño juguete. ¿Qué no entonces en nuestra aula? ¿Qué no en nuestra vida? 

Se calcula que para efectuar todas las combinaciones posibles en el caleidoscopio, se necesitarían por lo menos 500 mil millones de años. Es decir que ¡más de quinientos millones de milenios habría que estar girando nuestro caleidoscopio para ver todos los dibujos!... y no es metáfora.

Recomendaciones para seguir explorando

- Punta, T. (2013); Señales de vida: una bitácora de escuela. Ciudad Autónoma de Buenos Aires: Lugar Editorial.

Claves para la mejorar la convivencia escolar y fortalecer el vinculo con la comunidad a través de experiencias sencillas pero innovadoras.

Maestra, supervisora en el Ministerio de Educación de la Provincia del Chubut y docente-investigadora en la FLACSO Argentina pensando en el lenguaje como configurador de mundos.

Vivió toda la vida en escuelas. El hecho de que llegara “la hora de ir a la escuela”, poco cambiaba sus rutinas. En el campo, el tiempo de infancia, pasa entre remontar barriletes, hacer tortitas de barro, andar en zancos hechos con latas de leche Nido, tirar la cubierta por el mallín, andar en bicicleta o a caballo y leer (los que saben hacerlo). 

Con todo eso fue haciéndose una idea de lo que era el mundo… para ella el mundo siempre estuvo próximo a la escuela, lleno de momentos fantásticos, con historias y cuentos, entre lanas y agujas, entre masas de pan levando al calorcito de la cocina a leña. Cree que en cada célula de uno hay una información de esos momentos en los que uno fue armándose gente, que no se borra nunca. Entonces se da cuenta que no puede dejar de poner en esta hoja,  en su “currículum”, en su “bio”, también esta in-formación: es mamá, tejedora, cocinera y escritora.

Escribió “Señales de Vida – Bitácora de una escuela” que fue publicado por Lugar Editorial.

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Eleonora
Soy supervisora y leí tu libro Señales de vida. Me recuerda mis felices días en el aula y me emociona. Lo recomendé a todos los directores